Dermatitis atópica Niños

La dermatitis atópica en los bebés

Al hacer referencia a la dermatitis atópica en bebés estamos hablando de una enfermedad común en los más pequeños. Casi todos los infantes sufren de esta alergia en los primeros días de su vida, y los médicos la tratan y la combaten con bastante experticia debido a que es un caso cotidiano.

Muchos consideran a esta dermatitis como un tipo de enfermedad que solo se da en un contexto pediátrico, lo cual es un error. Este tipo de trastorno también se manifiesta en los adultos y puede acarrear cosas bastantes negativas y puede poner en gran peligro a nuestra salud. Ahora bien, el hecho de que la dermatitis ataque en su mayoría a los bebés, no quiere decir que están a salvo y que solo sufren de un problema menor; una vez que la alergia aparece hay que atacarla cuanto antes para impedir que esta continúe avanzando y ponga en peligro la salud del pequeño.

Por qué se origina esta enfermedad

En realidad no se conoce por qué comienza la dermatitis atópica, pero se sabe que, en el caso de los bebés, el problema suele ser hereditario, es decir, que si los padres (o algún otro miembro de la familia) sufre o sufrieron de esta alergia, lo más probable es que su hijo también la padezca.

Muchos médicos aseguran que este tipo de enfermedad no se produce por una reacción alérgica hacia algo, pero bien podría estar relacionada con algunos factores ambientales o del entorno del bebé tales como: el polen o el humo del cigarrillo. También aseguran que las cosas que come el niño pueden desencadenar una dermatitis e, inclusive, la madre podría originar la enfermedad a través del amamantamiento, debido a que lo que ella come influye sobre el metabolismo del bebé.

Otros factores a tener en cuenta son el calor, el cual puede irritar la piel del bebé debido a que como esta no está bien formada puede ser alterada por agentes ambientales. La lana puede desencadenar la dermatitis ya que puede perjudicar la dermis del infante, de igual manera los químicos que se utilizan en los jabones de baño, en los detergentes y en los cosméticos infantiles (colonias, talco, etc.) pueden alterar de manera negativa su piel; cuando tratamos con un bebé lo mejor que podemos hacer es mantenerlo alejado de sustancias abrasivas que puedan afectar su dermis. Hay que recordar que la epidermis de la criatura está en plena formación y cualquier sustancia, medianamente fuerte, puede desencadenar un sinfín de problemas.

Los cambios bruscos en la temperatura también pueden hacer que surja la dermatitis atópica en los bebés. La resequedad en la piel debe ser evitada a toda costa ya que este tipo de situación es propicia para que lo eczemas comiencen a aparecer en diversas parte del cuerpo. El estrés es otro factor a considerar, si el niño no tiene el descanso y la paz que necesita puede que todo este desajuste desemboque en el origen de una dermatitis indeseada.

Cómo cuidar a un bebé con dermatitis atópica

Este tema es de suma importancia, una vez que el niño presenta la alergia debemos saber cómo lidiar con su piel, ya que cualquier sustancia o mala manipulación del entorno puede hacer que la enfermedad se agrave notablemente; lo cual debe ser evitado a toda costa.

Cuidado de la piel

  • No uses el jabón para la limpieza del día a día; esto no es necesario ya que estos productos podrían empeorar aún más la situación. Muchos jabones pueden ser grandes irritantes cutáneos y como la piel del bebé es sumamente delicada lo mejor que podemos hacer es asearla con agua y nada más. Si el niño se encuentra demasiado sucio podemos limpiarlo con productos de higiene que tengan como principal protagonista a la avena o, sino, podríamos utilizar un producto de limpieza (sin jabón), lo cual evitará que el cutis del niño se vea maltratado o agredido por factores externos.

Que no hacer

  • Una vez que de la dermatitis atópica se hace presente en el bebé no deberemos frotarla o atacarla con ningún tipo de utensilio o implemento, por este motivo no se deben utilizar las esponjas, ya que podrían provocar heridas en la piel del bebé.

Lo recomendable

  • En estos casos lo mejor que se puede hacer es un lavado emoliente, se le puede colocar aceite de baño al agua; la cual debe estar a unos 32 grados centígrados. Este tipo de baño es mejor que una ducha, ya que hace que la piel del niño se torne mucho más suave debido a que la hidrata profundamente y, además, puede calmar cualquier tipo de irritación o picazón.

Una vez que se termine la hora del baño debemos secar al bebé con sumo cuidado. Para ello basta con utilizar una toallita que retire la humedad de su cuerpo paulatinamente.

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